Mujer, tú eres poesía

Mujer, tú eres poesía

sábado, 9 de diciembre de 2017

Jorge, Martín, Adrián


                                                                  A mis nietos
Hoy, un muchacho, de unos veintitantos
años, por su faz y su talle,
me ha hecho imaginaros a una edad
que no os veré.
He sentido una extraña visión; le he puesto vuestra
cara, ya, adulta, os he disfrutado de mayores
porque, por un momento, he pensado que eras tú,
Jorge, tú , Martín, tú, Adrián.
No, no me he esforzado, en absoluto,
pues así te veo, os veo, veces y más veces,
a mis nietos, en la distancia, en ésa,
para mí inaccesible, a la que no llegaré.
De algo que ya no viviré, he sentido nostalgia.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Adrián, mi tercer nieto.

                               (A través de una ecografía)

A través de una técnica misteriosa, te hemos
podido contemplar con perfecta precisión.
Sabemos ya mucho de ti y nos ha subyugado,
emocionado, el ver tu corazón diminuto,
cómo late, desbocado, y proyecta tu sangre
con fuerza desbordante.
Los movimientos de tu pequeña cabecita,
de un lado a otro, como si buscara a tu madre,
cuyo claustro y amor te engendra.
Abres tu boquita en O
expulsando burbujas, como volutas de humo
de empedernido fumador.

En tus facciones se dibujan los ojos, labios,
las naricitas de tu hermano mayor, Martín.
Serás un bebé tan guapo como él,
que sueña contigo todas las noches.

Y llegará el momento, mágico, que tu madre,
con amor y alivio, sentirá tu húmeda piel 
sobre su piel, recorrerán sus manos 
tu deseado cuerpecito,
observará tu cara, tus manitas,
todas tus facciones, se reconocerá en ellas.
¡Más de nueve meses apeteciendo tenerte
entre sus amorosos brazos!
Mirará al cielo dando gracias.
Y el cielo la sonreirá con bendición y amor 
A tu padre, de momento, se le borrarán,
miles de canas, y se humedecerán sus ojos,
de felicidad, con copiosas  lágrimas.

Tu abuelo Martín te tomará con sus manos,
te acogerá y alojará en su gran corazón.
Besará esas tus pequeñas facciones,
tan familiares,
tan suyas, tan repetidas y queridas ya.
Y el cielo le sonreirá…

Y… tu hermano, ¿qué hará?
La cantidad de besos que estallará en tu piel!
Cuando te vea, sus ojos
se van a hacer aún más grandes,
apenas cabrán   
en su bonito y morenazo rostro.
La de botes que va a dar. ¡Adrián! ¡Adrián!¡Adrián!
levantando sus brazos,
dando sus característicos botes, señal
de triunfo y, también, de gozo.

Tu abuela Carmen, desde ese día, piensa siempre
en ti, y últimamente, cada cinco minutos,
-“Cuándo vendrá? Cuándo llegará ese chiquillo”
-“A ver si viene bien. Sí, bien vendrá”

Yo, como alguna otra vez,
he echado en falta
que mi ordenador no use impermeable.

Eres bien venido Adrián. ¡Que seas muy feliz!
Nosotros lo somos ya.

viernes, 24 de noviembre de 2017

Martín

                                             A mi segundo nieto, Martín 
Esta mañana de Marzo ha salido el sol más
generoso y despistado en su luz y calor,
a las siete y treinta, en punto.
Hoy la vida  nos saluda con fuerza
y… desnuda, como así la vida es.
Ha venido Martín, mi nuevo y querido nieto.
Ojos grandes y abiertos, expectantes
a la luz de este mundo,
a lo que dejaba entrever la piel de su madre
desde su ya pleno y bendito vientre.
Mi nieto, Martín, es moreno, como sus padres,
perfecto cuerpo,
manos grandes, tendidas, solícitas de amores,
piel sonrosada, dispuesta a crecer.
Es la esperanza, en un mundo
lleno de interrogantes…
Es manantial de sonrisas,
en tiempos no muy pródigos en ellas.
Es el ansia de un mundo mejor, nuevo.
El triunfo de la vida,  deseada.
El reencuentro del amor con la fragilidad,
con la más absoluta dependencia
de la gente de buena voluntad, de sus padres.
Así, les felicito,  a ellos y, sí, a mí mismo.
Al recién nacido deseo, de corazón,
feliz y larga vida.


Bienvenido eres, Martín!

viernes, 17 de noviembre de 2017

Padre


                                               Me hubiera gustado ser
                                               el buen padre que tú fuiste.
Tus ojillos chispeantes,
en sonrisa interminable,
me acarician por siempre.

Tu caminar ligero,
por tu pinar amigo,
acompaña mi camino.

Manos recias, de hierro, tiernas
de caricias,
afanosas, ágiles, generosas.

Tiempos de posguerra,
corre caminos infatigable;
huiste al hambre.

Creyente tardío,
convencido de Dios,
te hiciste más bueno.

Educador, autodidacta,
ausente de vicio,
grande de alma.

¡Cómo añoro los cuentos
en las noches largas!
¡Cómo los besos que me dabas!

Nos dejaste solos…
Sin nosotros saberlo,
despedida en la mirada.

viernes, 10 de noviembre de 2017

Para ti, madre



Para ti, mi recuerdo, madre.
Un recuerdo nostálgico, con rictus, con ceño
fruncido, con amor escocido.

Nuestros últimos ratitos, sentado a tu lado,
los saboreé con mimo
y  avaricia,
sabiendo tu sueño cercano.

Recuerdos...muchos dulces...
agrios, espinosos, dolorosos también hubo;
tu amor daba para todo.

Y te comprendí... Nuestras lágrimas
lavaban nuestras culpas,
se cerraban las heridas.

Maravillosa mi infancia, en tiempos de posguerra
pero sin penurias, con mis juguetes;
¡mi caballo negro, de gran cola!

Tu  devoción y los frailes rompieron
el feliz cuento. Mucha distancia,
hambre y sueño me acompañaron en el convento.

Pero el regreso, vuestros besos,
mi cama, mi casa, los baños
en el río me hicieron, 
otra vez,  crío.

Y los años pasaron,
pasaron en poco tiempo.
Encontrar el amor
supuso nuestro desencuentro.

Y te comprendí, ahora más te entiendo,
lo sentí, y  aún lo siento; fue otro triste cuento.

¡Cómo no te voy a entender, si para entenderte,
tengo a diario tu sentir
en tres trozos salidos de mí!



viernes, 3 de noviembre de 2017

El reloj, a(na)tómico


El amor, aun siendo sereno, incita a cometer
pequeñas y las más grandes locuras. 
Mas hay un tiempo para amar.

Después, vendrá el  momento difícil de evitar
dejar regadas las miserias,
como migajas de pan agrio y duro,
escombros y tristeza.

La rendición, el dejar las armas, ya obsoletas,
envainadas con la resignación del guerrero
derrotado por otro invencible, inexorable
y cruel, el paso del tiempo.
 

sábado, 28 de octubre de 2017

Delirio de amor


Te persigue y huyes esquiva.
Te mira y tu figura se disuelve
entre fantasmal, intangible e irreal niebla.
Te llama, te habla, tus labios permanecen mudos.
Sus manos tiemblan, tendidas a ti, suplicantes,
y su corazón se desboca
-gana al tiempo en su ritmo-
porque no te encuentran, y estás cerca… mas distante.
Sus ojos, cerrados, están despiertos,
buscando en la nada las líneas de tu cuerpo.
De pronto, apareces y le rechazas
entre risotadas que escupen total desprecio.
Tras de ti se cierran todas las puertas,
con portazos ensordecedores que revientan
sus tímpanos, y te busca entre chinescas sombras.
Danzas malditas, confusión.
La luz se desvanece.
Crece el silencio, que lo invade todo.
Resbala su alma, se hunde en un foso sin principio,
sin fin. Todo es tiniebla,
pegada a su piel, mojada,
como otra piel a su piel, que no siente
suya, ni cercana, ni de su amada.
Flota en un aire denso,
tropieza, gira su cuerpo,
ovillo ingrávido, avanza, retrocede, bota,
se aleja de si mismo.
Se ve minúsculo, apenas nada, enteramente
nada. Levita, cae.
Sudor frío, suelta una carcajada,
su estruendo le desplaza, le quema, le hiere. Vuelve  
a caer, choca de una a otra pared, la escala,
cual frío reptil, se deja las uñas,
se deja la piel.
Grita un nombre, no sabe de quién. Implora, ríe,
llora, vive, muere, no sabe por qué. No sabe
nada, nada, nada…

domingo, 15 de octubre de 2017

Sigues siendo igual


Después del tiempo transcurrido,
ya no tienes aquel bello rostro, ni aquel talle
que, tan a la disposición, todos deseaban
amarrar a sus brazos.
Tampoco tus ojos tienen,
aunque su destello aún perdure,
aquel contorno liso,
y tus ojeras se han quedado con un color
nazareno, casi muerto.
Tu boca y tus labios, en ejercicio perpetuo,
sobrevivientes al naufragio,
aún invitan a albergar en ellos lances de amor.
Y sigues siendo igual de caprichosa,
cariñosa, y generosa
con tu cuerpo, y los de los demás.
Nunca te acaban de saciar,
recibes siempre menos que das.
Te sabes, te llaman, tonta
y otras cosas y…¡Qué más da!
te da exactamente igual,
al menos, aunque sea por muy breves momentos,
evitas la soledad total.

viernes, 6 de octubre de 2017

El caballero de la mano en el pecho

     (De El Greco)
Esta anónima figura,
de grave y seco semblante,
ojos de mirada desigual…
¿es, quizá, genial escritor,
marqués, caballero andante,
otro Quijote de la Mancha,
-mas de vestir oscuro y elegante-
presto a llevar su cuidada
y fina mano
del pecho a la espada,
por amparar a alguna dama,
o porfiar por su amada?
¿O, más bien, cualquiera sabe,
es un truhán pendenciero, 
ojeroso libertino, 
trasnochador…un mujeriego,
siempre del lecho a la lucha,
o -qué más da-
de la lucha al lecho?
¿Es un Don Juan de la corte, discreto,
en busca de mil y una Inés?
Así parece decir,
con la mano en el pecho:
“De lo nuestro... ni palabra,
válgame Dios, os lo prometo.”

jueves, 21 de septiembre de 2017

Dudas

Que seas suya, ya, lo duda,
que seas de otro… ni lo piensa,
no lo soportaría.
¿Quién podrá provocar
el calor de sus sueños?
¿A quién evocan sus suspiros?
¿Qué nombre habita entre sus dulces
pensamientos?
Negros presagios acompañan
sus desvelos;
noches oscuras, eternas,
amaneceres inciertos, fríos,
ojos cansados, siempre abiertos…

jueves, 14 de septiembre de 2017

Ella no está.

    

Allí, tumbado en la cama, desnudo, abrazado
a la almohada.
Los ventanales le arrojan los ruidos de fuera.
No sabe qué día y qué hora es,
ni tampoco le importa; ella no está.

Cae la noche, la oscuridad lo invade todo,
también su mente.
Y su nombre, el nombre de ella,
desaparece,
desaparecen sus labios,
su húmeda boca, su acogedora
piel y los besos en su piel impresos.
“Desapareces toda tú”…

Hecho un ovillo tembloroso, deshilvanado,
da vueltas y más vueltas por entre las mojadas
sábanas, por su llanto, por sus lágrimas.
Todo es tiniebla; todo es nada.

Amanece, es verdad; ella no está,
¡malditas palabras!

¿Puede matar la mente?
Prueba con toda su fuerza:
hace por no respirar
se engrosan sus venas,
su cuello se enerva, su cuerpo levita, casi
hasta tocar el techo…
Hace más,más fuerza; su corazón se acelera,
sus ojos locos, salidos de órbita, deambulan,
buscan lo que no encuentran.
Sus brazos se tensan, sus manos
levantan el gran peso que su alma alberga. Más,
más alto. Su cuerpo tiembla;
él desespera…
Quizá lo consiga,
insiste; su rostro se desencaja.
Por sus venas circula el veneno
que su corazón bombea;
insiste…
Mas la mente no mata.



viernes, 8 de septiembre de 2017

Amor caduco



El amor es un templo,
en él solo tu imagen.
Devoto fue de ese templo y el tiempo
le arrojó de él.

Ya no te llegan sus besos,
tu abrazo ya no es húmedo,
y sus palabras no logran
tu sonreír de entonces…

Este amor caduco,
que les hiere y les mata,
les aleja y les anula,
les enfrenta y les afrenta,
les achica, les denigra,
no es pesadilla pasajera,
no tiene solución, no tiene cura.

A la locura ha de llevarles,
les lleva a un infierno en vida,
sin olvido y  posible salvación



viernes, 1 de septiembre de 2017

Déjalo ya, es imposible

Que los sueños, sueños son...
¡Despierta!
Que un día tiene veinticuatro
horas, y son tantísimos minutos!
Déjalo, no te empeñes,
es imposible...
Y es que, aquello del amor terminó,
las pavesas, ahora, son ceniza.
El fuego se apagó ¿No te das cuenta?
No insistas, termina el camino solo,
quizá sea tu mejor compañía.
¡Despierta!
Ya no pretendas encender la hoguera,
no tienes leña. Así que... déjalo, es imposible.

jueves, 24 de agosto de 2017

Noche de San Juan, 23 de Junio de 2007


Los invitados ya se han retirado.
Sobre el suelo, debajo de las mesas,
aparecen, inertes, algunas servilletas,
labios rojos, prometedores,
impresos en ellas
y tapones de botellas de cava.

Mas la boda no ha terminado

Al fondo, es una dulce melodía
que llama mi atención.
Mis pasos, sin darme cuenta,
me han mudado a una estancia recoleta.

En el centro, los novios
bailan, apenas se mueven,
no sé si ni siquiera oyen la bella canción
 “Is this love” su favorita.

Y no cesan de mirarse a los ojos,
con dulce e interminable sonrisa,
como preguntándose
“¿Esto es amor lo que estoy sintiendo?”
y sus ojos contestan
“Esto debe ser amor”

Helena, bella, hoy más que nunca,
embellece, aún más,
su vestido blanco, de novia.
Eduardo embelesado,
plenos sus ojos del amor
que envuelven sus brazos.

Las dulces notas, revoltosas, revolotean
entres sus apretados cuerpos,
dejan en sus labios
el exquisito néctar del amor,
en clara luna y noche hechizada de San Juan.

Les dejo solos…


jueves, 17 de agosto de 2017

jueves, 10 de agosto de 2017

Es mi deseo


Que la luz  de tus ojos ilumine,
sin tardanza, tu mirada.
Que renazca tu sonrisa,
que quede en tus labios albergada.
Que citar mi nombre
sea, para ti, como un beso trémulo.
Que las aguas de Leteo
no te invadan.

viernes, 4 de agosto de 2017

Demasiado tarde


Estaba harto de los dos, de ella
y de sí mismo. Por ella sentía
pena, con él mismo no sentía compasión.
Famélicos de amor, casados,
sin boda ni testigos.
Ella bonita, ingenua, caprichosa,
díscola y muy coqueta.
Han pasado los años…
y ¿qué del tiempo vivido en común?
juntos, distantes, tan distintos…
Por fin se han conocido,
noche a noche, domingo
a domingo, de juergas,
bailes y cartones de bingo.
Sus carnes, lacias, colgando,
sus cabellos encanecidos,
sus ojos cansados, llorosos
de volutas de humo y porque en amor no han vivido
.

Durante la lectura en el Centro Cultural "Pablo Iglesias" de Alcobendas

Aparte de leer poesía, tasmbién cantan canciones de su creación. En esta ocasión, una dedicada a Miguel Hernández.

Castillo de Sigüenza

Castillo de Sigüenza
Realizada por Antonio López Negredo