Mujer, tú eres poesía

Mujer, tú eres poesía

viernes, 17 de noviembre de 2017

Padre


                                               Me hubiera gustado ser
                                               el buen padre que tú fuiste.
Tus ojillos chispeantes,
en sonrisa interminable,
me acarician por siempre.

Tu caminar ligero,
por tu pinar amigo,
acompaña mi camino.

Manos recias, de hierro, tiernas
de caricias,
afanosas, ágiles, generosas.

Tiempos de posguerra,
corre caminos infatigable;
huiste al hambre.

Creyente tardío,
convencido de Dios,
te hiciste más bueno.

Educador, autodidacta,
ausente de vicio,
grande de alma.

¡Cómo añoro los cuentos
en las noches largas!
¡Cómo los besos que me dabas!

Nos dejaste solos…
Sin nosotros saberlo,
despedida en la mirada.

viernes, 10 de noviembre de 2017

Para ti, madre



Para ti, mi recuerdo, madre.
Un recuerdo nostálgico, con rictus, con ceño
fruncido, con amor escocido.

Nuestros últimos ratitos, sentado a tu lado,
los saboreé con mimo
y  avaricia,
sabiendo tu sueño cercano.

Recuerdos...muchos dulces...
agrios, espinosos, dolorosos también hubo;
tu amor daba para todo.

Y te comprendí... Nuestras lágrimas
lavaban nuestras culpas,
se cerraban las heridas.

Maravillosa mi infancia, en tiempos de posguerra
pero sin penurias, con mis juguetes;
¡mi caballo negro, de gran cola!

Tu  devoción y los frailes rompieron
el feliz cuento. Mucha distancia,
hambre y sueño me acompañaron en el convento.

Pero el regreso, vuestros besos,
mi cama, mi casa, los baños
en el río me hicieron, 
otra vez,  crío.

Y los años pasaron,
pasaron en poco tiempo.
Encontrar el amor
supuso nuestro desencuentro.

Y te comprendí, ahora más te entiendo,
lo sentí, y  aún lo siento; fue otro triste cuento.

¡Cómo no te voy a entender, si para entenderte,
tengo a diario tu sentir
en tres trozos salidos de mí!



viernes, 3 de noviembre de 2017

El reloj, a(na)tómico


El amor, aun siendo sereno, incita a cometer
pequeñas y las más grandes locuras. 
Mas hay un tiempo para amar.

Después, vendrá el  momento difícil de evitar
dejar regadas las miserias,
como migajas de pan agrio y duro,
escombros y tristeza.

La rendición, el dejar las armas, ya obsoletas,
envainadas con la resignación del guerrero
derrotado por otro invencible, inexorable
y cruel, el paso del tiempo.
 

sábado, 28 de octubre de 2017

Delirio de amor


Te persigue y huyes esquiva.
Te mira y tu figura se disuelve
entre fantasmal, intangible e irreal niebla.
Te llama, te habla, tus labios permanecen mudos.
Sus manos tiemblan, tendidas a ti, suplicantes,
y su corazón se desboca
-gana al tiempo en su ritmo-
porque no te encuentran, y estás cerca… mas distante.
Sus ojos, cerrados, están despiertos,
buscando en la nada las líneas de tu cuerpo.
De pronto, apareces y le rechazas
entre risotadas que escupen total desprecio.
Tras de ti se cierran todas las puertas,
con portazos ensordecedores que revientan
sus tímpanos, y te busca entre chinescas sombras.
Danzas malditas, confusión.
La luz se desvanece.
Crece el silencio, que lo invade todo.
Resbala su alma, se hunde en un foso sin principio,
sin fin. Todo es tiniebla,
pegada a su piel, mojada,
como otra piel a su piel, que no siente
suya, ni cercana, ni de su amada.
Flota en un aire denso,
tropieza, gira su cuerpo,
ovillo ingrávido, avanza, retrocede, bota,
se aleja de si mismo.
Se ve minúsculo, apenas nada, enteramente
nada. Levita, cae.
Sudor frío, suelta una carcajada,
su estruendo le desplaza, le quema, le hiere. Vuelve  
a caer, choca de una a otra pared, la escala,
cual frío reptil, se deja las uñas,
se deja la piel.
Grita un nombre, no sabe de quién. Implora, ríe,
llora, vive, muere, no sabe por qué. No sabe
nada, nada, nada…

domingo, 15 de octubre de 2017

Sigues siendo igual


Después del tiempo transcurrido,
ya no tienes aquel bello rostro, ni aquel talle
que, tan a la disposición, todos deseaban
amarrar a sus brazos.
Tampoco tus ojos tienen,
aunque su destello aún perdure,
aquel contorno liso,
y tus ojeras se han quedado con un color
nazareno, casi muerto.
Tu boca y tus labios, en ejercicio perpetuo,
sobrevivientes al naufragio,
aún invitan a albergar en ellos lances de amor.
Y sigues siendo igual de caprichosa,
cariñosa, y generosa
con tu cuerpo, y los de los demás.
Nunca te acaban de saciar,
recibes siempre menos que das.
Te sabes, te llaman, tonta
y otras cosas y…¡Qué más da!
te da exactamente igual,
al menos, aunque sea por muy breves momentos,
evitas la soledad total.

viernes, 6 de octubre de 2017

El caballero de la mano en el pecho

     (De El Greco)
Esta anónima figura,
de grave y seco semblante,
ojos de mirada desigual…
¿es, quizá, genial escritor,
marqués, caballero andante,
otro Quijote de la Mancha,
-mas de vestir oscuro y elegante-
presto a llevar su cuidada
y fina mano
del pecho a la espada,
por amparar a alguna dama,
o porfiar por su amada?
¿O, más bien, cualquiera sabe,
es un truhán pendenciero, 
ojeroso libertino, 
trasnochador…un mujeriego,
siempre del lecho a la lucha,
o -qué más da-
de la lucha al lecho?
¿Es un Don Juan de la corte, discreto,
en busca de mil y una Inés?
Así parece decir,
con la mano en el pecho:
“De lo nuestro... ni palabra,
válgame Dios, os lo prometo.”

jueves, 21 de septiembre de 2017

Dudas

Que seas suya, ya, lo duda,
que seas de otro… ni lo piensa,
no lo soportaría.
¿Quién podrá provocar
el calor de sus sueños?
¿A quién evocan sus suspiros?
¿Qué nombre habita entre sus dulces
pensamientos?
Negros presagios acompañan
sus desvelos;
noches oscuras, eternas,
amaneceres inciertos, fríos,
ojos cansados, siempre abiertos…

jueves, 14 de septiembre de 2017

Ella no está.

    

Allí, tumbado en la cama, desnudo, abrazado
a la almohada.
Los ventanales le arrojan los ruidos de fuera.
No sabe qué día y qué hora es,
ni tampoco le importa; ella no está.

Cae la noche, la oscuridad lo invade todo,
también su mente.
Y su nombre, el nombre de ella,
desaparece,
desaparecen sus labios,
su húmeda boca, su acogedora
piel y los besos en su piel impresos.
“Desapareces toda tú”…

Hecho un ovillo tembloroso, deshilvanado,
da vueltas y más vueltas por entre las mojadas
sábanas, por su llanto, por sus lágrimas.
Todo es tiniebla; todo es nada.

Amanece, es verdad; ella no está,
¡malditas palabras!

¿Puede matar la mente?
Prueba con toda su fuerza:
hace por no respirar
se engrosan sus venas,
su cuello se enerva, su cuerpo levita, casi
hasta tocar el techo…
Hace más,más fuerza; su corazón se acelera,
sus ojos locos, salidos de órbita, deambulan,
buscan lo que no encuentran.
Sus brazos se tensan, sus manos
levantan el gran peso que su alma alberga. Más,
más alto. Su cuerpo tiembla;
él desespera…
Quizá lo consiga,
insiste; su rostro se desencaja.
Por sus venas circula el veneno
que su corazón bombea;
insiste…
Mas la mente no mata.



viernes, 8 de septiembre de 2017

Amor caduco



El amor es un templo,
en él solo tu imagen.
Devoto fue de ese templo y el tiempo
le arrojó de él.

Ya no te llegan sus besos,
tu abrazo ya no es húmedo,
y sus palabras no logran
tu sonreír de entonces…

Este amor caduco,
que les hiere y les mata,
les aleja y les anula,
les enfrenta y les afrenta,
les achica, les denigra,
no es pesadilla pasajera,
no tiene solución, no tiene cura.

A la locura ha de llevarles,
les lleva a un infierno en vida,
sin olvido y  posible salvación



viernes, 1 de septiembre de 2017

Déjalo ya, es imposible

Que los sueños, sueños son...
¡Despierta!
Que un día tiene veinticuatro
horas, y son tantísimos minutos!
Déjalo, no te empeñes,
es imposible...
Y es que, aquello del amor terminó,
las pavesas, ahora, son ceniza.
El fuego se apagó ¿No te das cuenta?
No insistas, termina el camino solo,
quizá sea tu mejor compañía.
¡Despierta!
Ya no pretendas encender la hoguera,
no tienes leña. Así que... déjalo, es imposible.

jueves, 24 de agosto de 2017

Noche de San Juan, 23 de Junio de 2007


Los invitados ya se han retirado.
Sobre el suelo, debajo de las mesas,
aparecen, inertes, algunas servilletas,
labios rojos, prometedores,
impresos en ellas
y tapones de botellas de cava.

Mas la boda no ha terminado

Al fondo, es una dulce melodía
que llama mi atención.
Mis pasos, sin darme cuenta,
me han mudado a una estancia recoleta.

En el centro, los novios
bailan, apenas se mueven,
no sé si ni siquiera oyen la bella canción
 “Is this love” su favorita.

Y no cesan de mirarse a los ojos,
con dulce e interminable sonrisa,
como preguntándose
“¿Esto es amor lo que estoy sintiendo?”
y sus ojos contestan
“Esto debe ser amor”

Helena, bella, hoy más que nunca,
embellece, aún más,
su vestido blanco, de novia.
Eduardo embelesado,
plenos sus ojos del amor
que envuelven sus brazos.

Las dulces notas, revoltosas, revolotean
entres sus apretados cuerpos,
dejan en sus labios
el exquisito néctar del amor,
en clara luna y noche hechizada de San Juan.

Les dejo solos…


jueves, 17 de agosto de 2017

jueves, 10 de agosto de 2017

Es mi deseo


Que la luz  de tus ojos ilumine,
sin tardanza, tu mirada.
Que renazca tu sonrisa,
que quede en tus labios albergada.
Que citar mi nombre
sea, para ti, como un beso trémulo.
Que las aguas de Leteo
no te invadan.

viernes, 4 de agosto de 2017

Demasiado tarde


Estaba harto de los dos, de ella
y de sí mismo. Por ella sentía
pena, con él mismo no sentía compasión.
Famélicos de amor, casados,
sin boda ni testigos.
Ella bonita, ingenua, caprichosa,
díscola y muy coqueta.
Han pasado los años…
y ¿qué del tiempo vivido en común?
juntos, distantes, tan distintos…
Por fin se han conocido,
noche a noche, domingo
a domingo, de juergas,
bailes y cartones de bingo.
Sus carnes, lacias, colgando,
sus cabellos encanecidos,
sus ojos cansados, llorosos
de volutas de humo y porque en amor no han vivido
.

sábado, 22 de julio de 2017

Tal vez mañana, quizá, lo haga



recorrer el polvo, amigo,
de todos los caminos.
Sonreír a los espejos
que ocuparon tu rostro.
Hacer un guiño a las estrellas,
a las que rogaste un deseo.
Recorrer con mi mano
el lomo de aquel perro,
que lamió tu cara.
Acunar en el cuenco de mis manos
la espuma del mar,
que acarició  tu cuerpo.
Habitar, de nuevo, aquel lecho,
que acogió nuestros encuentros.

Tal vez mañana, quizá,
volverá tu sonrisa
a acariciar la mía.

lunes, 17 de julio de 2017

Mi recuerdo y gratitud para Fernando Sabido Sánchez...

Hace muy pocos minutos me acaba de telefonear mi hermana Elvira dándome la triste noticia de su óbito.
A pesar de una  escasa relación, cuando nos veiamos, su sonrisa, primero,y luego un cálido  abrazo eran su bienvenida.
Quiero significar mi agradecimiento hacia él, por incluirme en algunas de sus antologias. Su característica personal era su gran generosidad que derrochaba continuamente.
Deseo descanse en paz.


viernes, 14 de julio de 2017

¡Quién pudiera volver atrás!



El amor es joven y apasionado.
Ilusión, esperanza, vigor...El amor huye
de la razón, y se precipita en la atracción.

Cuando pasan los años torna en  dulce, tranquilo.
Y, como si un río fuera, muda el nombre, cambia
a cariño, amor y añoranza de algo que no
podrá volver jamás.

El amor lo puede todo cuando quien lo siente
puede más   ¡Juventud, fugaz estadio,
quién pudiera volver atrás!


viernes, 7 de julio de 2017

Aniversario


Cuarenta y cinco años, a pesar
de los malos augurios...
¿Recuerdas aquel cura,
aquel párroco que fracaso
nos había augurado?

Pero hoy, exactamente ahora,
ese tiempo juntos, casados,
llevamos. Ha habido de todo,
más bueno que malo;
lo mejor, que juntos estamos,
y… nos amamos.


viernes, 23 de junio de 2017

Es el amor


El amor prendió en nuestras almas,
nuestros ojos lo decían,
lo sellaban nuestros labios.

Pasaron pocos días,
nuestros cuerpos se buscaban,
se enlazaban nuestras manos.

Tú, joven, inocente,
recibías mis caricias,
como el campo la lluvia,
después de la sequía.

Fuiste mi esperanza,
mi arco iris, aquella estrella
que irradian tus ojos, la calma,
el señuelo que me atrae y me guía.

Han pasado los años,
se extinguieron los sueños,
no el amor que disfrutamos.

martes, 6 de junio de 2017

La luna nos besaba

Y venías,  corrías, hacia mi,
cual chiquilla alocada,
mojada con la lluvia,
vestida y desnuda,
tus ropas desposadas con tu piel,
tus cabellos cascadas en tu cara.
Tus pies, traviesos y desnudos,
salpicaban agua sobre agua.
Mojé tus labios con los míos,
succioné tus abiertos poros,
lo ardiente que tu cuerpo desprendía.

Las nubes se quebraban en diluvio,
la luna nos besaba.

viernes, 26 de mayo de 2017

Voy a ir publicando en el blog los poemas de mi tercer poemario, en el mismo orden.

Capítulo I, Siempre el amor.

Atardecer del alma


Hola espejo, brumoso y viejo amigo.
Miro tus ojos, tu frente, arañada
por la poderosa zarpa del tiempo.
No te conozco.  Me habla de ti tu alma.

¡Cuántos sueños, cuántas ilusiones en objetos
perdidos! ¡Cuánto tiempo malogrado!

Falaces amores, juguetes rotos,
desatadas pasiones.
Noches en desvelo, esperas cada madrugada.

Pero... llegaste tú,
mujer, amor y entrega;
caricias y pasión,
gritos en el vientre.
Fuiste el gran rescate
que yo temí imposible.

domingo, 30 de abril de 2017

Monólogo de la Parca


“He estado siempre contigo, a tu lado, y tú  siempre
sin enterarte,
sin darte por enterado, sin hacerme caso,
tal vez, coqueteando conmigo. ¡Y mira que,
muchas veces, parecía que a seguirme estabas
empeñado...! Cualquier hora para ello era buena,
nada hacías por evitarlo
Quizá preferías la oscuridad de la noche...
¡Claro, seguro!
Muchos kilómetros a velocímetro plano,
con muchas copas de más. Aquella situación
con aquel loco airado, él con cuchillo en la mano...
y… ¡ punzando tu cuello!
Sí,  muchas veces me has tentado, has tentado tu 
suerte, y…mira,  has salido bien parado”


jueves, 20 de abril de 2017

Jorge, Martín, Adrián...

                                                                   A mis nietos

Hoy, un muchacho, de unos veintitantos
años, por su faz y su talle,
me ha hecho imaginaros a una edad
que no os veré, no os podré ver.

He sentido una extraña visión; le he puesto vuestra
cara, ya, adulta, os he disfrutado de mayores
porque, por un momento, he pensado que eras tú,
Jorge, tú , Martín, tú, Adrián.

No, no me he esforzado, en absoluto,
pues así te veo, os veo, veces y más veces,
a mis nietos, en la distancia, en ésa,
para mí inaccesible, a la que no llegaré.

De algo que ya no viviré, he sentido nostalgia.

martes, 11 de abril de 2017

Entonces...

Entonces... yo era un niño más, 
asomado a mi ciudad, a sus ruinas.
Mis ojos, inocentes, como los de los niños,
solo llegaban a ver casas hundidas, “rotas”,
como si hubieran estado así toda la vida.

Algunas, que mantenían sus muros en pie,
los  cristales  de  sus ventanas hechos pedazos.
Dentro, espacios huecos, a la intemperie, invadidos
por la maleza, ocultan la tragedia.

Los tiestos con plantas secas, marchitas,
a juego con todo lo de su entorno
Las calzadas de las calles de tierra rojiza...

Los mayores, la mirada baja. Algunos, muchos,
la familia y el alma destrozadas.

Los inviernos eran de crudo frío,
dentro y fuera de las casas...
más frío con estómagos vacíos,
silenciando, con dolor, sus quejidos.

La guerra había pasado y se notaba su huella
de canalla, sangrienta, cruel,
y destructiva fiera.
  

Durante la lectura en el Centro Cultural "Pablo Iglesias" de Alcobendas

Aparte de leer poesía, tasmbién cantan canciones de su creación. En esta ocasión, una dedicada a Miguel Hernández.

Castillo de Sigüenza

Castillo de Sigüenza
Realizada por Antonio López Negredo